Una mamá meal: Lo que nadie te cuenta

Desde el momento en que vi el positivo en la prueba de sangre comencé a pensar en cómo sería mi maternidad, tenía la idea de una maternidad llena de amor y felicidad, pero con el tiempo me di cuenta que no era así, que no existe una mamá perfecta, pero si una mamá real.

Y es que todos te dicen como será, lo feliz que te pondrás cuando nazca tú bebé, lo hermoso del embarazo, la felicidad que sientes cuando lo sientes moverse por primera vez.

Mamá real.
Mujer con una bebé con vestido

Cuando llega el momento no es tan así, después del parto yo quedé como adormecida y me costó mucho crear un vínculo afectivo o apego con mi bebé.

¿El embarazo es la parte más fácil?

Sí, aunque mi embarazo fue sano me sentía muy cansada y como mi barriga era tan grande, desde el quinto mes que ya no podía dormir. porque sentía que me ahogaba.

Además, sufrí de Síndrome del túnel carpiano que básicamente es que se te adormecen las manos o los brazos. Por lo que despertaba mucho y casi no descansaba.

Y bueno ya con mi bebé en brazos me di cuenta que en la maternidad no todo es color de rosa y que la madre que muestran en las películas o televisión no es una mamá real.

Una mamá real se cansa.

La maternidad es la cosa más agotadora que puedes hacer ya que debes cuidar de la vida de otro ser, una persona que depende 100% de ti y necesita cuidados.

No sólo necesita cuidados también necesita de ti, estar cerca tuyo para poder desarrollarse optima mente.

una mamá real cansada.

Todo esto lleva a cansarte demasiado a tal extremo que dudas de tú maternidad y si realmente es para ti.

Una mamá real no tiene tiempo.

Mi bebé durmió cada una de sus siestas en mis brazos hasta los 5 meses de vida, cada vez que intentaba dejarlo en la cama él se despertaba de inmediato es como si tuviera un radar.

Esto hacía que no tuviera tiempo ni siquiera de comer, ir al baño o incluso darme un baño era como un lujo.

Muchas veces tuve que comer con él en mis brazos mientras le daba pecho, lo que hacía que me sintiera realmente agotada.

¿Dude de mi maternidad?

Sí, realmente lo hice, pensé que la maternidad no era para mí y que no lo estaba haciendo bien.

Y es que todo el mundo te cuenta que poco menos la maternidad es color de rosa, si bien es cierto que es lo más hermoso que me ha pasado en la vida no deja de ser lo más difícil.

Lo que nadie te dice de la maternidad.

Nadie me dijo que iba a tener tantas ganas de llorar, de lo sensible que quedas después del parto, lo que duele ver como todo el mundo a tú alrededor sigue con su vida menos tú.

Nadie me dijo lo agotador que es ser madre, que no iba a comer, que iba a querer llorar y gritar, tenía tantos sentimientos encontrados como te cuento en este post ¿sentí rechazo por mi bebé?, pero no dije nada por miedo a que me dijeran que era mala madre.

La nueva madre necesita apoyo.

Vivimos en una sociedad buena para criticar y mala para apoyar. Una madre primeriza acaba de parir está agotada, esta con dolor de la cesárea o del parto natural y aun así se tiene que levantar para atender a su bebé.

Nadie se fija en eso ni siquiera las otras madres que ya han pasado por esto lo que hace que el puerperio se convierta en un momento de soledad y lleno de dudas para la madre que acaba de nacer.

Mujer cocinando.

Hay que maternar a la nueva mamá.

La nueva madre también necesita que la cuiden y que se preocupen de ella, no sólo nació un bebé también nació una madre.

Los índices de depresión post parto son bastante altos y preocupantes, por lo que la familia debe brindar apoyo a la nueva madre, darle de comer, ayudarla con las tareas del hogar y cuidar al bebé para que mamá descanse.

Una mamá real no siempre es feliz.

Todos esperan que la nueva madre este feliz y de buen ánimo, pero esto NO siempre es así.

Pero todos critican si la madre dice estar cansada o aburrida de no poder dormir en las noches, como si por ser madre no tienes el derecho a estar mal.

Y no, la maternidad no es color de rosa, probablemente es lo más difícil que harás a en tú vida. La maternidad está llena de emociones buenas y malas, de llantos y alegrías. Es como un sube y baja de emociones.

¿Soy feliz con mi maternidad?

Sí, aunque después de leer todo esto pienses que odio ser madre no es así, al contrario, amo mi maternidad y por sobre todo amo a mi bebé.

Gracias a él tengo un propósito en la vida y soy feliz, pero también soy una mamá real y reconozco que a veces me canso o me siento superada.

A veces sólo quiero tener tiempo para mi o dormir una noche completa, pero sabes que con sólo mirar la cara de mi bebé nada más importa, sólo él y su felicidad.

A todas las madres les pasa.

Hace poco estuve hablando sobre este tema con UnKato (que por cierto deberías pasar por su blog ya que tiene muy buenos tips) me di cuenta que a muchas mujeres les pasa esto, pero nadie habla por temor a ser juzgadas.

Y aquí es donde confirmo que debemos mostrar más apoyo a la nueva mamá para que entienda que debe aspirar a ser una mamá real y no de esas madres que muestran en la televisión, ya que esas madres no existen.

Cuidemos de la nueva mamá que acaba de nacer.

Una mamá real no es una mala madre.

¡Claro que no! no es ser mala madre reconocer que estas cansada o querer estar sola y tener tiempo para ti. Anhelar darte un baño de tina o una salida con amigas a beber algo, eso no te hace una mala madre te convierte en una mamá real.

mujeres felices.
Mujeres de compras.

Y es algo que toda madre debería poder hacer, darse un gusto una vez al mes mínimo, porque a todos les hace bien salir.

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¿Y tú te has dado un tiempo para ti? ¿te sientes identificada con esto? te leo, nos vemos en el próximo post.

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